En las vacaciones suele haber muchas ofertas de alquileres en los destinos turísticos. Pero los estafadores no descansan y suelen agudizar el ingenio para intentar captar alguna víctima que caiga en la trampa. Esto sucedió en los últimos días con una familia santafesina, que pagó un adelanto por una casa en Santa Elena, en las afueras de Mar del Plata, y cuando llegó se enteró que habían sido engañados.
Lo más insólito es que, después de varios intentos infructuosos para contactar a quienes les habían escrito en las redes sociales para concretar la operación, les llegó una selfie en la cárcel, a las risas, de los delincuentes.
Según contó el periodista Mauro Szeta, las víctimas intentaron radicar la denuncia en la comisaría de Santa Clara del Mar, pero la actitud de la Policía tampoco estuvo a la altura.
“Nos dijeron que no podían rastrearlo, ni hacer nada con ese número de teléfono y que esto no era Estados Unidos“, contó Alanis, quien añadió: “Los policías se nos rieron en la cara y no nos tomaron la denuncia”.
Esto ocurrió aun cuando localizaron a los estafadores: “Teníamos los comprobantes con el nombre de la persona, encontramos su Facebook y es el mismo que nos envió la foto desde una celda con total impunidad”.
“La Policía no activó nada y solo se burlaron, igual que los presos“, manifestó Alanis.
La familia había enviado un anticipo de 200 mil pesos. Al llegar a la casa, sus ocupantes les advirtieron que no estaba en alquiler. Habían caído en la trampa.
EMJ
