En medio de la expectativa por el torneo Seven de Rugby en Tafí del Valle, una noche de diversión se transformó en tragedia este sábado a la madrugada. Un joven de 19 años fue víctima de una feroz agresión en patota a la salida de un boliche local, presuntamente a manos de unos 20 integrantes de un equipo de rugby de la zona. El hecho, grabado por testigos, expone la cara oscura de la violencia nocturna en esta turística localidad tucumana y genera cuestionamientos sobre la integración de deportistas en eventos masivos.
La víctima, cuya identidad se reserva por razones de privacidad, salió del local bailable acompañado de dos amigos alrededor de las primeras horas de la madrugada. Según el testimonio de la familia y el propio herido, no existían cruces previos con los agresores.
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Sin embargo, el grupo lo rodeó de inmediato y desató una salvaje golpiza que duró varios minutos. Lo golpearon con puños y pies mientras estaba en el suelo, lo arrastraron y terminaron arrojándolo a una zanja contigua a la calle, en un acto de extrema crueldad que solo cesó gracias a la intervención de transeúntes.
Videos circulantes en redes sociales, como el compartido en Instagram por la cuenta @tendenciadenoticias, capturan la secuencia brutal: el joven forcejea contra la multitud, cae al piso y recibe patadas indiscriminadas. “Algunos testigos grabaron la brutal secuencia del ataque en patota a un joven de 19 años en Tucumán”, reza la leyenda del clip, que ya suma miles de visualizaciones y comentarios de repudio.
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El salvavidas llegó de la mano de cinco jóvenes que, alertados por los gritos, intervinieron para separar al agresor del herido. “Si no fuera por ellos, lo mataban”, relató la familia de la víctima al portal Contexto Tucumán, destacando la providencial acción de estos héroes anónimos. Uno de los amigos del agredido, quien presenció todo, reconoció a dos de los atacantes y los vinculó al Club Polideportivo Huirapuca, de Concepción, un equipo con tradición en el rugby tucumano.
Las secuelas del ataque son graves. El joven sufrió cortes profundos en la espalda, dislocación de ambos hombros, golpes internos y una cara desfigurada por las múltiples trompadas. Fue trasladado de urgencia al hospital más cercano en Tafí del Valle, donde permaneció internado varias horas bajo estrictos controles para estabilizarlo. Afortunadamente, fue dado de alta ese mismo día, aunque ahora enfrenta un riguroso seguimiento médico para prevenir complicaciones como infecciones o secuelas neurológicas.
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Con información de Contexto Tucumán, editada y redactada por un periodista de ADNSUR
