26 febrero, 2026

El Senado aprobó el acuerdo Mercosur-UE, pero Uruguay opacó la celebración

El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión europea (UE) se aprobó este jueves en el Senado y el oficialismo confía en que entrará en vigencia lo antes posible.

El proyecto ya contaba con media sanción de la Cámara de Diputados y el aval del Senado lo convertió en ley con 69 votos a favor y solo 3 rechazos.

Pese a que el proyecto logró avanzar, la felicidad en el oficialismo se vio opacada porque el Parlamento uruguayo aprobó primero el convenio birregional. El Presidente buscaba ser el primer latinoamericano en formalizar el pacto con la Unión Europea.

El consenso fue casi total entre los legisladores. Vale aclarar que hasta el bloque Justicialista había anticipado su apoyo a la iniciativa, que ya venía con un amplio respaldo en la Cámara de Diputados.

El Senado aprobó el acuerdo Mercosur-UE, pero Uruguay ganó la carrera

El oficialismo cantó victoria pero la alegría no fue total porque, en la previa a la sesión, en Casa Rosada y en Cancillería se aferraban a la ilusión de que el Senado convalidaa el acuerdo antes que el Parlamento uruguayo, algo que al final no sucedió porque hacia el mediodía el Congreso del vecino país ganó esa carrera.

De todos modos, hubo expresiones de satisfacción y altos funcionarios del Gobierno como el ministro de Interior, Diego Santilli, monitorearon in situ el desarrollo de la sesión y el resultado final. 

La carrera con Uruguay fue lo que motivó al Ejecutivo a adelantar el tratamiento de este acuerdo comercial que, en principio, estaba programado para debatirse junto con la reforma laboral, según pudo constatar iProfesional con fuentes parlamentarias.

El Presidente quería destacar allí que su Gobierno era el primero del Mercosur en avanzar con el histórico acuerdo comercial con la UE, en el marco de la prédica triunfalista que tiene en mente para presentarse ante el Congreso e inaugurar el nuevo período de sesiones ordinarias, donde apostará por avanzar a fondo con su plan de reformas. Sin embargo, el debate se demoró más de lo previsto y, finalmente, Uruguay fue -por muy poco- el primer país en ratificar el convenio.  

Los puntos principales del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea

Tras más de 20 años de complejas negociaciones, el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea se firmó el 17 de enero pasado en Asunción, Paraguay. La concreción de este pacto es histórica porque crea una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, que abarcará a 700 millones de personas y representará cerca del 20% del PBI mundial.

Actualmente el intercambio entre ambos bloques supera los 100.000 millones de euros al año y, según los especialistas en comercio internacional, cuando el acuerdo esté en pleno funcionamiento se estima que ese flujo crezca entre un 30% y un 35% en el mediano plazo.

El punto más importante del acuerdo es la eliminación de aranceles para el 92% de las exportaciones del Mercosur hacia la UE, mientras que el Mercosur desgravará productos europeos. Ambas cosas se harán de forma gradual, en plazos de hasta 10 años, y los dos sectores más beneficiados serán el agropecuario, en el caso de los países del bloque sudamericano, y el industrial para los europeos, particularmente el automotriz.

La apertura de Europa a los productos agrícolas ubica a la Argentina como el país que potencialmente más se beneficiará. Con 450 millones de consumidores, la UE es uno de los mayores importadores agroindustriales del mundo. Las compras anuales los u$S200.000 millones, pero la participación argentina en esas importaciones ronda el 3%.

Se estima que las ventas crecerán exponencialmente, sobre todo con las nuevas cuotas para la carne bovina, donde los aranceles -que hoy están entre el 20% y el 30% según el país- se reducirían progresivamente hasta el 0% en el caso de la cuota Hilton.

Por otra parte, el acuerdo establece que el Mercosur liberará el 91% de sus importaciones desde la UE, donde el sector industrial será el principal beneficiado, con una apertura gradual (plazos de entre 15 y 30 años) para la industria automotriz.

Las críticas en Europa y la chance de una puesta en marcha parcial, en manos de Argentina y Uruguay

Además, el acuerdo entre ambos bloques regionales busca otorgar seguridad jurídica para inversiones europeas en los países del Mercosur en servicios financieros, telecomunicaciones o transporte; permite a las empresas de ambos bloques participar en licitaciones gubernamentales en igualdad de condiciones y fija compromisos en materia de sostenibilidad y medio ambiente.

Sin embargo, en Europa hay muchas resistencias a la puesta en marcha de este tratado comercial. Francia, Polonia, Austria, Hungría e Irlanda votaron en contra en el Parlamento, con una posición proteccionista de sus respectivos aparatos agrícolas frente a las mayores importaciones de carne desde América del Sur.

Esa misma posición fue la que llevó a que el bloque “Patriots” dentro del Parlamento Europeo, con fuerte influencia de los partidos de derecha (entre los que se destacó el español VOX) impulsaran el envío del acuerdo al Tribunal Superior para revisar que no se contraponga con los principios de la Carta Orgánica de la UE, pero principalmente para demorar su entrada en vigencia.

No obstante, la posibilidad de que el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea entre en vigencia parcialmente apenas sea ratificado por cualquiera de los países del bloque sudamericano llevó a que el gobierno de Javier Milei acelere su aprobación en las sesiones extraordinarias, primero en Diputados y ahora en el Senado, y lo inspiró también a tratar de ganarle esa carrera a Uruguay, con el fin de pararse como un referente de la región frente a Europa.

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