La ciudad de General Roca fue escenario de una sentencia judicial que generó una profunda conmoción en la comunidad médica y civil de la Patagonia. El juez Emilio Stadler dio a conocer este martes la condena contra el médico anestesista Mauricio Javier Atencio Krause, a quien la justicia consideró responsable del delito de homicidio culposo.
La resolución judicial puso fin a un proceso iniciado tras el fallecimiento de Valentín Mercado Toledo, un niño de apenas 4 años que perdió la vida durante una intervención quirúrgica programada.
El trágico episodio ocurrió el 11 de julio de 2024 en las instalaciones del Sanatorio Juan XXIII. El pequeño Valentín ingresó al quirófano para ser intervenido por una hernia diafragmática, un procedimiento que, en términos médicos, no revestía una complejidad extrema. Sin embargo, la conducta del anestesista transformó la cirugía en una pesadilla. Según quedó acreditado en el debate oral, Atencio Krause se distrajo con su teléfono celular en el momento crítico donde debía supervisar los signos vitales del paciente.
Calendario escolar 2026: cuándo empiezan las clases en cada provincia y cómo será el ciclo lectivo
El médico anestesista, Mauricio Javier Atencio Krause, fue considerado responsable del delito de homicidio culposo.
Las pruebas periciales presentadas por la fiscalía resultaron contundentes. Los registros de aparatología indicaron que el menor permaneció al menos diez minutos sin signos de presión arterial ni oxigenación sin que el profesional advirtiera la anomalía. Esta falta de vigilancia provocó en el niño una encefalopatía hipóxico-isquémica, es decir, una privación prolongada de oxígeno al cerebro que derivó de forma inmediata en muerte cerebral.
Negligencia y abandono del puesto de trabajo
La investigación liderada por los fiscales Gastón Britos Rubiolo y Norma Reyes, del Ministerio Público Fiscal, sacó a la luz detalles escalofriantes sobre el comportamiento del imputado durante la operación. Según el testimonio de otros integrantes del equipo médico y los datos recolectados de los dispositivos electrónicos, Atencio Krause no solo se enfocó en su teléfono dentro de la sala, sino que llegó a abandonar el quirófano mientras el paciente estaba anestesiado para buscar un cargador de batería.
Intensas nevadas en pleno verano: un frente polar cambió el clima en la Patagonia andina
Durante los alegatos, el fiscal Rubiolo fue tajante al señalar la responsabilidad del médico: “El imputado omitió su deber de vigilancia continua. Solo tenía que mirar el monitor o al propio niño para notar que algo andaba mal”. La labor del anestesista resulta vital en cualquier cirugía, ya que es el encargado de mantener la estabilidad hemodinámica del paciente mientras el cirujano opera. En este caso, la justicia entendió que existió una violación flagrante a los deberes de cuidado que exige la profesión.
Tras la descompensación del niño, la familia recibió información parcial y confusa. Inicialmente, se les comunicó que Valentín sufrió una “bradicardia” (descenso de la frecuencia cardíaca), pero no se mencionó la desconexión total de los parámetros vitales por negligencia. Adriana Toledo, madre de la víctima, relató que los diagnósticos de los días posteriores fueron inciertos hasta que, una semana después de la intervención, los médicos confirmaron el daño irreversible y procedieron a la desconexión de los sistemas de soporte vital.
Violento choque frontal en la ruta 40: dos heridos graves tras una maniobra imprudente
Detalles de la condena y reglas de conducta
La pena impuesta por el juez Stadler contempla tres años de prisión en suspenso y una inhabilitación especial para ejercer la medicina por el término de siete años y seis meses. Si bien la fiscalía solicitó que la inhabilitación se extendiera a diez años, el magistrado optó por una cifra levemente menor, aunque suficiente para alejar al profesional de la práctica médica durante un período prolongado.
Atencio Krause, quien tiene dos hijos menores de edad y residía en General Roca, deberá cumplir estrictas reglas de conducta durante los próximos tres años para mantener su libertad. Entre estas obligaciones se encuentran la presentación mensual ante el Patronato de Presos y Liberados, la prohibición de cometer nuevos delitos y la fijación de un domicilio real del que no podrá ausentarse sin autorización judicial previa.
Clínicas y sanatorios de la Patagonia advierten que podrían interrumpirse prestaciones a afiliados de PAMI
La sentencia dejó un sabor agridulce en la familia de Valentín, que buscaba una condena de cumplimiento efectivo. No obstante, el fallo sienta un precedente sobre el uso de dispositivos electrónicos dentro de los ámbitos de alta complejidad médica. La muerte de Valentín Mercado Toledo queda ahora como un símbolo del reclamo por mayores controles en la seguridad del paciente y la exigencia de un compromiso absoluto por parte de quienes tienen la vida de terceros en sus manos.
