Luego de mantener una reunión entre autoridades del Municipio de Comodoro Rivadavia, y geólogos de la ciudad, fue directo el pedido hacia los vecinos de Médanos de evacuar el barrio este mismo lunes.
Así lo requirió Miguel Gómez, secretario de Control Operativo y Urbano de la Municipalidad, quien comunicó la decisión del gabinete del Municipio tras conocerse los informes de los geólogos.
“No es autoevacuación, es evacuación, señores, con todo respeto y con todo el dolor. Hoy se tienen que ir”, sentenció el funcionario ante los vecinos que permanecían en la con reunión convocada en las calles Jesús Izquierdo y Salvador Francisco. El estado de incertidumbre sobre el comportamiento de la “zona trasera” de la deformación no permite mantener a nadie dentro del perímetro de riesgo. La prioridad absoluta del gobierno local pasó a ser el retiro de todas las personas antes de que el terreno registrara una nueva fase de aceleración.
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Municipalidad de Comodoro Rivadavia
Ante la consulta de vecinos sobre la problemática de evacuación, Gómez les aseguró: “Les vamos a ayudar y les vamos a dar desde el municipio todo lo que ustedes por ahí necesiten. Vamos a dar, vamos a colaborar”, aseguró.
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Etapas del colapso
Los equipos técnicos que monitorearon el área desde el primer momento observaron que el movimiento de suelo no se restringió a una falla aislada, sino que comenzó a desplazarse de manera integral a lo largo de toda la zona deformada. Este comportamiento sistémico del terreno indicó que la estructura geológica del sector se encontraba comprometida en una extensión mucho mayor a la prevista.
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Durante el proceso de vigilancia, los expertos notaron un factor determinante: la aceleración progresiva de las medidas de desplazamiento. En un principio, los sensores registraron movimientos de 10 centímetros, pero en un lapso breve esa cifra “trepó a los 15 y 20 centímetros, para finalmente alcanzar los 25 centímetros diarios”.
A la izquierda, Miguel Gómez, a la derecha José Paredes.
El geólogo José Paredes emitió una contundente advertencia sobre la crítica inestabilidad del terreno en la zona del Club de Golf y el acceso al barrio lindante. Según el especialista, no existe certeza científica sobre la forma en que se desencadenará el próximo movimiento de suelo masivo en la estructura del cerro. La recomendación técnica principal consiste en la desocupación total del área para prevenir una tragedia ante un evento de mayor magnitud. Paredes remarcó que, a diferencia de otros sectores, aquí no existen señales de alerta previa que permitan una reacción rápida.
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La estructura del cerro mostró un comportamiento errático que desafió los pronósticos iniciales, lo que obligó a extremar las medidas de seguridad civil. Según Paredes, la prioridad absoluta en este momento es que no permanezca ninguna persona en el lugar, debido a que el riesgo de vida es real y concreto.
El desplazamiento observado en las inmediaciones del club de golf ya alcanzó casi la entrada del barrio, lo que transformó un problema que inicialmente se percibió como lejano en una amenaza directa para las viviendas y la infraestructura urbana. El geólogo insistió en que es vital que la zona esté deshabitada para prevenir cualquier tipo de tragedia si ocurriera un evento de mayor escala. La falta de previsibilidad sobre cómo se moverá finalmente la estructura interna del cerro hizo que cualquier intento de permanencia en las casas se considerara una temeridad por parte de los profesionales que estudian el suelo local.
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Una amenaza que se desplaza hacia la parte posterior
Uno de los datos más preocupantes que aportó Paredes en su último informe técnico tuvo que ver con el cambio en la dinámica de la falla. Lamentablemente, las noticias no resultaron alentadoras para los residentes y las autoridades municipales. Lo que anteriormente se catalogó como un problema de carácter lateral, que afectaba principalmente a los márgenes de la zona de riesgo, se desplazó y ahora se encuentra ubicado en la parte posterior de la zona afectada. Este cambio de posición en la presión del terreno sugiere que el volumen de tierra en movimiento es superior al estimado inicialmente y que las fundaciones de las construcciones traseras están bajo una tensión extrema.
El especialista pidió a los residentes que, por la seguridad de sus propias familias, eviten estar en el lugar bajo cualquier circunstancia. Paredes hizo especial hincapié en el riesgo nocturno. Durante las horas de oscuridad, la capacidad de observación se reduce a cero y el cerro puede desplazarse de un momento a otro sin que existan señales acústicas o visuales previas. El geólogo utilizó una analogía muy clara para describir la gravedad del asunto: no existe un “semáforo naranja”. El suelo pasa de una estabilidad aparente a un colapso total sin previo aviso, lo que anula cualquier posibilidad de evacuación de último momento si las familias se encuentran durmiendo en sus hogares.
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Diferencias críticas con el fenómeno de El Marquesado y Sismográfica
En su análisis, José Paredes estableció una comparación necesaria con lo ocurrido en otros sectores de la ciudad, como el barrio El Marquesado. En aquel caso, el terreno ofreció ciertas señales previas, como grietas que se ensancharon de forma paulatina, lo que permitió a las autoridades y a los geólogos preparar caminos de evacuación, realizar peritajes con mayor antelación y planificar una respuesta logística. Sin embargo, en esta zona cercana al club de golf, la situación se presenta de una manera mucho más precaria y peligrosa para los habitantes.
La diferencia fundamental radica en la proximidad de las viviendas respecto al área de peligro. Mientras que en otros sectores existía una zona de amortiguación o márgenes de maniobra, aquí las casas se encuentran inmediatamente al lado de la falla y de la estructura inestable del cerro. Esta cercanía elimina cualquier factor de seguridad y aumenta considerablemente el riesgo para las personas. El geólogo remarcó que la precariedad del terreno en este punto específico de Comodoro Rivadavia no permite realizar obras de contención rápidas ni asegurar que las construcciones resistirán un desplazamiento lateral de la masa de tierra.
